Sobre mí

¿Y tú quién eres?

Me llamo Sandra y soy ciudadana del mundo, aunque según mi pasaporte nací en Cantabria hace 23 años.

Nunca puedo estar en el mismo sitio durante mucho tiempo. En los últimos años fui estudiante de Traducción e Interpretación en el País Vasco, becaria Erasmus en Reino Unido, au-pair en Alemania, voluntaria en Bulgaria, auxiliar de conversación en Austria y próximamente profesora de universidad en China.

Echo de menos los sitios en los que aún no he estado y la idea de asentarme ahora mismo me produce rechazo. Mi sueño es recorrer el mundo en busca de aventuras y culturas fascinantes que me permitan conocer a gente inspiradora. No tengo mucho dinero, pero eso no importa, porque me sobran las ganas.

Vale, ¿y qué hay del blog?

Precisamente la razón de ser de este blog es plasmar lo fácil que puede ser montárselo bien para viajar, sean cuales sean tus condiciones económicas y los miedos que te impiden lanzarte a la aventura.

Sé que es difícil hacerse a la idea de que es posible viajar con poca pasta, a mí tampoco me entraba en la cabeza hasta hace poco y me escudaba en la excusa de que no puedo permitirme cumplir mis sueños porque soy medio pobre.

¿Y qué decir del miedo a dejar todo atrás? Llevo viviendo fuera de casa desde los 18 años, que fue cuando tuve que irme a estudiar a otra ciudad yo sola. No exagero si digo que no pude parar de llorar durante las semanas previas a mi partida. Todo por miedo a lo desconocido, a quedarme sola y a dejar atrás mi rutina que, si bien era insatisfactoria, era cómoda y algo seguro a lo que aferrarme.

No obstante, muy pronto descubrí que estos dos “inconvenientes” no eran excusas válidas para cumplir mi sueño de ver mundo. Te prometo aquí y ahora que si yo lo estoy haciendo, ¡tú también puedes!

Por cierto, no olvides suscribirte al blog si quieres estar al tanto de consejos para viajar barato, mis aventuras por Asia y otras muchas divagaciones viajeras que tal vez te interesen (o tal vez no). También te interesará saber que entre mis planes a medio plazo figura el escribir una guía que ya he titulado “Cómo viajar por el mundo sin gastarte (casi) un duro” y cuyo tema central no hace falta que te explique, ¿verdad?

10 cosas sobre mí

Bueno, dejemos los temas blogueros para otro momento, que esta es la sección en la que tengo que contar cosas sobre mí, ¿o no? Y como no sé exactamente qué podría interesarte sobre mí y en qué orden contarlo, ahí te lanzo algunos datos aleatorios para que te hagas una idea de quién está al teclado:

 

1. Hace unos 100 años, un tal Myers-Briggs creó una clasificación de tipos de personalidad. Según los tests más escalofriadamente certeros (que he rellenado varias veces), soy INFJ. De los 16 tipos de personalidad, este es el menos común y lo posee menos del 1% de la población. Si quieres entenderme casi al 99% y descubrir por qué soy tan rarita, léete esto y esto, y ahórrate el resto. 

 

2. Yo nunca… he ido a Disneyland (y no tengo ningún trauma infantil por ello). Nunca he tenido Tinder ni aplicaciones para ligar (ni las tendré). Nunca me he planteado sacarme el carné de conducir. Nunca me he teñido el pelo. Nunca he necesitado gafas ni lentillas. Nunca he confesado mis problemas más personales a nadie.

 

3. Por un lado, soy muy independiente y sueño con pasar el resto de mi vida viajando de país en país. Por otro, sueño con formar una familia: encontrar al amor de mi vida y tener varios hijos biológicos y adoptivos. ¿Lograré aunar lo mejor de los dos mundos y formar una familia nómada?

 

Quedas avisado: como me digas que el euskera está emparentado con el georgiano o con el bereber me voy a poner así.

4. Soy una friki de los idiomas, y no solo forman parte de mi vida profesional; son la pasión en la que invierto más horas de mi tiempo libre. He aprendido intentado aprender muchos de manera autodidacta, y más te vale no preguntarme nada sobre lingüística o idiomas si no quieres que acabe como el de la foto de al lado. 

 

5. Soy extremadamente despistada, lo cual me acompleja bastante y hace que me cabree mucho conmigo misma. Además, soy olvidadiza, algo patosa y mi sentido de la orientación es igual a cero. Hay veces que me he perdido teniendo que seguir un camino recto de dos minutos con el Google Maps activado. Me gustaría que esto último fuera una exageración, pero es verídico.

 

6. Me encanta comer y todos se sorprenden de lo que llego a ingerir en una sentada. Para mi suerte, soy de esas personas que por más que zampan, no engordan. Esa fue siempre mi excusa para no hacer nada de ejercicio, hasta que hace dos años me puse un reto personal: unirme al modo de vida fitness. Me empecé a sentir más sana, más fuerte física y mentalmente, y me gustaron los cambios que vi en mi cuerpo. ¡Y así sigo!

Vale que no es mi mejor ángulo, pero una imagen vale más que mil palabras.

 

7. Cuando tenía seis años, mi padre me compró un atlas del mundo con pegatinas. Lo leí y releí tanto que a los pocos días me aprendí todos los países del mundo con sus respectivas capitales y banderas. Hoy en día, cuando pienso en ciertos países poco conocidos, aún visualizo la página correspondiente de mi atlas.

 

La mayoría del tiempo soy más bien así.

8. A primera vista soy muy sociable y habladora, me encanta conocer gente nueva, hacer muchos planes y salir de fiesta. No obstante, casi toda mi vida fui una persona timidísima, y aún quedan vestigios de mi verdadera personalidad introvertida: tras un largo periodo socializando necesito recargar mi energía pasando unos cuantos días sola sin salir de casa. Además, me cuesta abrirme de verdad a las personas. 

Pero a veces también me da por esconderme tras estatuas búlgaras pintarrajeadas.

 

9. Tengo dos tatuajes (uno debajo del hombro y otro en el tobillo) y planeo hacerme alguno más. Por otro lado, aunque a efectos prácticos solo cuento el piercing de mi nariz como tal, me he llegado a hacer tres perforaciones en los últimos años.

 

10. Para mí lo mejor de viajar es las personas que conoces por el camino. He sido sacada de apuros por hombres y mujeres de diferentes etnias, religiones, edades, condiciones socioeconómicas… No hay un perfil fijo, y creo que es emocionante pensar que no tengo ni idea de cómo será la siguiente persona que me va a ayudar e inspirar a ser la mejor versión de mí misma. ¡A la mierda los estereotipos!

 

Y con esto y un bizcocho…

Tras muuucho pensar en 10 cosas sobre mí medianamente curiosas, podemos decir que ya me conoces un 0’1%. Que oye, sumado al casi 99% que te he explicado en el primer dato, no está del todo mal.

No obstante, si te ha sabido a poco y quieres conocerme un poco mejor, te invito a que me sigas en mis redes sociales y te suscribas al blog para estar al tanto de mis aventuras.

¡Nos leemos!